Apoderamiento ilegítimo realizado por terceros de los bienes asegurados, con ánimo de lucro y contra la voluntad de su poseedor, aplicando fuerza en las cosas (si no existe fuerza en las cosas puede considerarse hurto). También suele calificarse como robo si existió escalo o el empleo de ganzúas o similares para la apertura de puertas.